Siéntate en una terraza junto al Duero y disfruta viendo la vida pasar. Del otro lado del río, tienes las bodegas que producen el famoso vino de Oporto. En la misma orilla se encuentran amarrados los rabelos, las tradicionales y estilizadas embarcaciones que transportaban el vino.
Más allá, el puente de Maria Pia, una gran estructura de hierro que atraviesa el río y que fue construida por la empresa de Gustave Eiffel.
Si el sol del verano cae sobre tu mesa, es muy probable que a pocos metros de ti, la chiquillería disfrute del baño. Y al llegar el mediodía, no será extraño que te llegue el aroma de las sardinas asadas. Cualquier rincón sirve para hacerlas, ya sea un hueco en una de las muchas escalinatas del barrio, una terraza o un minúsculo balcón. Porque muchos portugueses precavidos llevan una pequeña barbacoa que se puede usar en casi cualquier lado.
Oporto es la segunda ciudad de Portugal, pero también es la que dio nombre al país y a sus vinos más famosos. Los habitantes de Oporto siempre han tenido fama de trabajadores, de emprendedores. Dicen que Lisboa se divierte, Coimbra canta, Braga reza y Oporto trabaja.
Lo que es seguro que Oporto tiene un maravilloso casco antiguo que es Patrimonio de la Humanidad y que tiene un sabor muy especial que no te puedes perder.
Aprovecha, porque Portugal es el destino del mes en Destinia.
Foto: vhf/Creative Commons.



















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