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Todavía no ha comenzado julio y los termómetros en España rondan los 35º grados de media. Con este calor solo se puede soñar con un veraneo a la antigua usanza: villas al borde del mar, paseos en bicicleta por el espigón al más puro estilo `Verano azul`, comidas copiosas en horario tardío y siestas con el Tour de fondo. Por un momento, olvida esas escapadas llenas de actividades a ciudades de moda y abraza el relax que ofrecen los municipios consagrados al turismo local. ¡Seguro que en alguno de estos  pueblos costeros de Europa encuentras inspiración!

Cancale, Francia


La conocida como `perla de la Costa Esmeralda´ es un edén para los amantes de los veranos frescos y las ostras. Ubicada en la costa de la Bretaña francesa, una estupenda región que comparte con el País Vasco una lengua de origen desconocido y con Galicia origen y simbología celta. Entre los los mayores atractivos destacan el Mont Saint-Michel, los siete kilómetros de senderos copados de calas secretas que llevan hasta punta Grouin y los pintorescos restaurantes de marisco autóctono que pueblan la bahía. De ellos destacan L´Aviron o L ´Huitriere.

¿Cómo llegar?

Puedes volar hasta Rennes, capital del área, y de ahí alquilar un coche o tomar un tren –la frecuencia es de unos cuatro o cinco convoyes al día–. Ambos se encuentran a una hora de distancia.

 

Espinho, Portugal


En el siglo XIX se decía que las aguas de este pequeño municipio cercano a Oporto eran curativas. Se convirtió en un lugar donde pasaban el verano personajes de postín del país luso y así comenzó una incipiente industria turística en el municipio. A día de hoy es la sombra de lo que fue tiempo atrás y precisamente ahí reside su encanto: una playa gigante, un casino inaugurado en 1974, el espectáculo de lonja a pie de playa y una arquitectura que combina tradicionales viviendas dominadas por azulejos con rascacielos de corte benidormense son algunos de sus encantos. ¡No olvides probar los caracoles y los percebes cocidos con piripiri en cualquiera de los bares del paseo!

¿Cómo llegar?

Toma un avión hasta Oporto y una vez allí, si no alquilas coche, hay un cercanías que tarda menos de treinta minutos, con salidas cada media hora aproximadamente.

 

Sorrento, Italia

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¡Bienvenidos a la cuna del limoncello!, el licor elaborado con limón que ha traspasado las fronteras italianas. Esta localidad del sur de Nápoles destaca por su centro histórico que aglutina elementos artísticos y arquitectónicos de diferentes etapas históricas: desde los elementos bizantinos y árabes del Palacio Veniero, edificado en el siglo XIII, hasta su catedral, de estilo románico, pasando el Museo Correale di Terranova, lleno de pintura napolitana de los siglos XVII y XVIII, muebles, porcelanas y hallazgos arqueológicos.

Además desde aquí puedes llegar en tren a Pompeya y Hercolano y en barco, a las suntuosas playas de la Costa Amalfitana y de las islas de Capri, Procida e Ischia.

¿Cómo llegar?

Puedes llegar hasta Nápoles en avión. Desde ahí puedes tomar un ferry o un tren hasta tu destino final. El trayecto es de aproximadamente 45 minutos.

 

Nauplia, Grecia


La que se dice que es una de las localidades más bellas del Peloponeso fue capital de Grecia durante el siglo XIX. Además, estuvo ocupada por los venecianos y esta herencia se nota en sus edificios neoclásicos,  sus calles decoradas con mármol y las cuatro fortalezas que presiden la urbe. Obligatorio es subir hasta el alto de Palamidí y tomarse algo en alguna de sus terrazas, desde las que contemplar hasta el casi flotante castillo de Bourtzi. ¿Y a la hora de ir a la playa? Arvanitia y Karathona serán tu Olimpo.

¿Cómo llegar?

Nauplia se encuentra a una hora y media aproximadamente en coche de Atenas.

 

Llanes, Asturias

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Para los enamorados de los veranos templados y de ponerse un jersey cuando cae el sol. Este precioso pueblecito marinero asturiano es el lugar idóneo para desconectar a una temperatura razonable y para ponerte morado a oricios –erizos para los no iniciados en bable– entre otras delicias gastronómicas de la zona. ¡Desnúdate en la playa de Torimbia y déjate seducir por la arquitectura indiana de la villa! Y si eres de alama montañera, solo tienes que echar la vista atrás para maravillarte con la estampa de los Picos de Europa o dejarte caer por la llamada Selva Asturiana, un espacio natural de 75.000 metros cuadrados a tan solo 2 Km. de Llanes, llena de actividades para toda la familia.

¿Cómo llegar?

Te recomendamos ir en coche desde cualquier punto de la Península o en su defecto volar hasta el aeropuerto de la región y ahí alquilar un coche.

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Acerca del autor

Amante de las series de policías y la crónica negra en general. Gallega convencida. Me encantan las nécoras y las aceitunas. Y viajar. Si veis demasiadas tildes, es que a veces la RAE y yo discrepamos.

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