
Imagínate paseando por la mexicana Monterrey, una ciudad de cuatro millones de habitantes. Después de visitar el barrio antiguo, te alejas del centro y de repente… no puedes dar crédito a lo que ves: un animalito de más de dos metros de largo y 200 kilos de peso corriendo a más de 30 km por hora.
No te pares a pensar, ¡refúgiate! ¡puede ser un oso!
Sí, sí, uno oso negro. En los últimos días, la gente los ha encontrado en sus piscinas (o albercas, como dicen por aquí), en sus jardines, en la calle y hasta en su propia casa. Empujados por la sequía, alrededor de 30 osos han bajado de la Sierra Madre Oriental hasta la misma ciudad de Monterrey.
Ya han muerto dos osos, uno atropellado por un vehículo y otro cuando algunas personas intentaron atraparlo. Otros tres fueron capturados por las autoridades, que ahora se plantean llevar agua a la sierra para apagar su sed.
Ya hay alerta por osos. La autoridades advierten de su presencia en vallas publicitarias y recomiendan buscar refugio, no tratar de alimentarlos ni atraparlos y llamar al 066.
Foto: Anzman Consulting CC.














2 respuestas hasta ahora ↓
1 Lan // 6 de Julio de 2008 a las 7:19 am
Que pena lo de los osos muertos… a veces la gente en su miedo o afán de hacer ciertas cosas comete actos que después no tienen marcha atrás…
2 Antonio // 18 de Julio de 2008 a las 6:47 pm
Estoy de acuerdo con Lan,hace poco ocurrio lo mismo con unos osos polares que llegaron a unas zonas habitadas de Finlandia,uno de ellos murió tiroteado por un policia cuando se abalanzaba sobre un periodista.Parece ser que en Filandia los periodistas no tienen famosillos a los que agobiar y se dedican molestar a los osos.Por cierto,voy de viaje a Monterrey en breve y puedo asegurar que si me encuentro con un oso me hare el loco como si no le hubiese visto,me dá igual si el oso piensa que soy un estúpido.
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