
La capital británica acaba de inaugurar una atracción turística única y completamente nueva: la segunda fase del Centro Darwin, en el Museo de Historia Natural.
El edificio es espectacular, tiene la forma de un capullo de gusano de seda de 60 metros de alto, doce de ancho y paredes de 30 centímetros de espesor. Fue diseñado por la empresa danesa de arquitectura C.F. Møller y construido en poco más de dos años.
Sus 16.000 metros cuadrados, divididos en ocho plantas, albergan algunas de las colecciones más importantes del museo: alrededor de 20 millones de ejemplares de plantas e insectos.
Pero hay mucho más:
- El Muro del Cambio Climático, está compuesto por doce metros de pantallas que ofrecen proyecciones y gráficos interactivos sobre este fenómeno.
- El Estudio Attenborough, una sala dotada con los más modernos avances audiovisuales.
- Y algo único: los científicos trabajando ante los ojos de los visitantes, que en algunos casos, pueden plantearles preguntas.
Definitivamente un centro creado para demostrarnos que la ciencia es divertida y apasionante.


















0 respuestas hasta ahora ↓
No hay comentarios hasta ahora... el tuyo puede ser el primero.
Deja un comentario