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Cada jueves, entre la actualidad política más desoladora y el encumbramiento de ídolos de dudosa procedencia, Twitter nos da un respiro. En la columna izquierda de temas candentes se cuela sistemáticamente el hashtag #JuevesDeArquitectura. Un viaje por edificios singulares, Premios Pritzker e innovaciones constructivas es la información que devuelve el término al hacer clic.

“Un día decidí que ya había hecho bastante daño en Twitter con tanto chiste malo y era hora de ponerle remedio”, ríe Luis Lope de Toledo, creador de la iniciativa. “Quise de una manera muy directa enseñar proyectos que me hubiesen marcado de alguna manera u otra. Tres o cuatro fotos, el nombre del proyecto, su autor, localización y año de concepción valdrían para despertar el interés de quien no los conociese. Y parece que funcionó”, explica.

Este joven, además de conseguir que por un rato la conversación de pequeños estudios, museos, particulares y grandes marcas gire en torno al arte, el urbanismo y la historia, puede presumir de dedicarse a la arquitectura sin salir de España.

Hablamos con él de turismo de edificios y de cómo la tecnología está cambiando la manera de viajar y entender las ciudades.

Retrato-del-arquitecto-luis-lope-de-toledo

¿Qué opinas de los procesos de gentrificación que están sufriendo las ciudades y de los cambios en la manera de viajar?

Las ciudades son entes vivos que necesitan evolucionar: se encargan de satisfacer la demanda que nosotros mismos generamos. Las actividades, el ocio e incluso la manera de entender el turismo están cambiando a pasos agigantados en un periodo muy corto de tiempo. Sin ir más lejos, hace cincuenta años se viajaba dentro de tu propio país cuando se conseguía ahorrar dinero, y ahora cualquiera ha cogido el avión para salir al extranjero sin seguramente conocer bien lo que tiene aquí dentro. Se han reducido costes en transporte, han aparecido nuevas infraestructuras que dan respuesta a toda esta nueva movilidad y se ha despertado en el ciudadano de a pie un interés por descubrir el mundo que nos rodea absolutamente inalcanzable por generaciones anteriores.

 

A #future from the last century. #Architecture

Una publicación compartida de Olivier Roux (@otolithe) el

Si alguien visitara por primera vez España, ¿qué 5 obras arquitectónicas le recomendarías conocer?

Quedarse solo con cinco edificios es complicado porque existe muy buena arquitectura en nuestro país, pero selecciono estos destinos cada uno por diferentes motivos:

Teatro romano de Mérida. Arquitectura que ha logrado sobrevivir al paso de los años en un entorno mágico. Y si tienes la posibilidad de visitarlo de noche, ni te lo pienses.

Pabellón de Barcelona, de Mies Van der Rohe. Uno de los máximos exponentes del movimiento moderno. Una obra pequeña, de la que se puede aprender y disfrutar a la vez.

Museo de la Memoria de Andalucía, de Campo Baeza. Porque consigue dialogar en todo momento con su vecino y amigo, el Palacio de Carlos V en la Alhambra.

Cementerio de Igualada, de Enric Miralles y Carme Pinos. Uno de los mejores ejemplos que existen de integración de un proyecto en su entorno.

Edificio Torres Blancas, de Sáenz de Oza. Aunque no sean ni torres, ni blancas.

 

¿Cuál ha sido la obra arquitectónica ubicada en España que más te ha impactado? Y, ¿en el extranjero?

Uno de mis lugares favoritos es la Terminal Marítima de Yokohama, diseñada por FOA. Su ubicación, la manera de prolongar el espacio público del parque e introducirlo en el mar y el hecho de ver cómo cada ciudadano se convierte en dueño del emplazamiento y lo hace suyo es espectacular. Es uno de esos sitios en los que de verdad ves a gente disfrutando del proyecto y es algo a lo que todos los arquitectos deberíamos aspirar.

En nuestro país soy muy fan del trabajo que hizo Iñaki Aspiazu con las bodegas Baigorri. Sobre rasante, una gran cubierta que vuela sustentada por una simple caja de vidrio y alberga en su interior ocho niveles donde la uva realiza todo el proceso necesario hasta convertirse en vino, utilizando exclusivamente la gravedad como partida de proyecto. La arquitectura al servicio de un programa que otros conocidos arquitectos no han sido capaces de resolver.

 

Si tuvieras que hacer un viaje para “contemplar edificios”, ¿cuál sería el destino?

Japón, sin ninguna duda. A pesar de haber estado viviendo allí, volvería solo para visitar toda la arquitectura que no pude ver y repetir toda la que vi. Porque conserva ese mágico contraste entre construcción tradicional de madera y shōjis con una búsqueda de nuevos espacios e investigación dentro del campo de la vivienda residencial, que es muy complicado que se dé en otros países.

Las leyes en Japón son mucho menos restrictivas y los arquitectos tienen esa posibilidad de explorar basándose en las necesidades particulares de cada cliente, que ha logrado situarles en el punto de mira internacional desde hace años.

Y para muestra, un botón:

 

La foto de la cabecera es de Teresa Martínez de la Viña.

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About the author

Amante de las series de policías y la crónica negra en general. Gallega convencida. Me encantan las nécoras y las aceitunas. Y viajar. Si veis demasiadas tildes, es que a veces la RAE y yo discrepamos.

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