
No surgió de un volcán en tierras lejanas, sino que la nueva isla crece en plena Europa, alimentada por los sedimentos del estuario de Gironda, a unos diez kilómetros de Royan.
El faro de Cordouan es el más antiguo de Francia. Su construcción empezó en 1584 y desde entonces ha visto muchos cambios.
Pero desde hace muy poco ve crecer una nueva compañía, una isla que asoma a sólo dos kilómetros de su torre.
La isla todavía no tiene nombre, pero algunos ya la llaman misteriosa. Cuando la marea está alta tiene una superficie de cuatro hectáreas, equivalente a cuatro campos de fútbol.
Pero cuando llega la bajamar la isla crece hasta superar las cien hectáreas.
Y prácticamente todo lo que se ve es arena, en la que ya empiezan a prosperar algunas plantas.
Dicen que la nueva isla hija es hija del huracán Klaus, que sopló en esta zona en enero pasado.
Foto: Thibault Grouas/GNU.


















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