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Que un pueblo celebre sus fiestas patronales vestido de cocinero es un síntoma muy evidente de la importancia que la cocina tiene para los lugareños. Eso pasa cada 20 de enero en la Tamborrada de San Sebastián. Queda, pues, claro que la comida es aquí sagrada.

Por eso, si tienes pensado visitar Donostia para conocer la que es Capital Europea de la Cultura 2016  hasta final de año o porque sí, sin que medie más motivo racional que el dejarte caer por la que es considerada como una de las ciuades más bonitas de España, te proponemos un tour por algunos de sus templos gastronómicos. Y ya te adelantamos que el donostiarra no solo vive de pintxos.

donde-comer-en-San-Sebasitán

Cocina en miniatura

El pintxo, esa cocina en miniatura que desata pasiones, es sin duda uno de los estandartes de Donostia. Desde la primigenia Gilda –por favor, pasen por dos clásicos como Casa Vallés, cerca de la estación de Amara, o Gandarias, en la parte vieja–, el grado de elaboración ha alcanzado cotas sublimes como el canelón de Pedro Ximénez con paté de hongo sobre tosta de pipas de calabaza y girasol y crujiente de Ideazabal de Oro, una propuesta del bar Zeruko, uno de los participantes de la reciente edición XVIII Campeonato de Pintxos de Guipuzcoa 2016.

Si ya estás salivando, no dejes de visitar lugares como A Fuego Negro –ejemplo de la nueva generación de bares. La mini hamburguesa de Kobe es la estrella; Borda Berri –famoso por el de foie, pero con una carta muy rica y si tienen piparras frescas en tempura, ¡probadlas–, Tamboril –pedid el pimiento de carne, buenísimo–; Txepetxa –un clásico: sólo dan boquerones en todos los gustos–; AtariGanbara –su barra merece ser fotografiada: muy ricos los espárragos fritos, las raciones de hongos-setas, y los cientos croissancitos recién hechos rellenos–; La Cuchara de San Tekmo –más que pintxos tienen raciones en miniatura, la más demandada, la carrillerao Casa Urola –sus tartaletas de hongo son una delicia. En todos ellos los más tradicionales se fusionan con la cocina moderna.

Señoras y Señores, la auténtica cara de felicidad. Personal e intransferible. #Zeruko #Donostia #SanSebastian

Una foto publicada por BarZeruko (@barzeruko) el

La lista de recomendaciones podría ser interminable, así que lo mejor es dejarse caer por el epicentro de esta actividad, entendido como el lugar con más barras de bar repletas de estos deliciosos manjares: la parte vieja y el barrio de Gros. Acercaros por este último para ver la playa de la Zurriola y dejaros caer por El Bergara uno de los primeros en revivir este barrioEl Lagar o Bodegas Donostiarra, que aunque es famoso por sus gildas, te preparan una deliciosa tortilla de patata individual al momento y triunfan sus montados, llamados ‘completos’, de bonito  y guindilla.

Un par de consejos de uso para iniciáticos: los fríos se cogen directamente de la barra; los calientes, se piden al camarero. Lo normal es tomar pintxo + bebida (un zurito o un vino) y pagar al final y no cada vez que comes uno.  Y recuerda no darte el atracón en el primer bar que entres porque luego no podrás seguir de ruta. Si no te gusta improvisar, los  chicos de San Sebastián Food son especialistas en hacer tours de pintxos por la ciudad.  ¡Apúntate a uno!

Maravillosos pinchos donostiarras , buenas noches

Una foto publicada por Marisol (@marisolropero) el

Paladar de carnaza

Puede que esto de comer de pintxos esté muy bien, pero si eres de los que te gusta darte un festival de carne, entonces, la comida en miniatura no es lo tuyo.  En muchos de los bares antes mencionados se come de fábula sentado a la mesa y con la carta en la mano. Pero por dar nombres nuevos, te recomendamos que visites el asador Txuleta (Plaza de la Trinidad, 2). Su nombre hace gala de lo que vas a encontrar dentro, pero junto al txuleta a la parrilla más tradicional no dejes de probar el solomillo al foie, los callos y moros y sí, también los fritos de Pixín, unas delicias de rape. No en vano se presentan como “un templo de la comida de género, sin sofisticaciones, pero con todas las virtudes”.

Our txuleta. Todo a punto para hincarle el diente. On egin!

Una foto publicada por Bar Restaurante Txuleta (@txuleta) el

Otro de andar por casa, pero con mucha solera a sus espaldas, es el Nestor, en pleno centro (calle Pescadería, 11). El menú es único por sencillo y bueno: la ensalada de tomate y el chuletón. Tiene pocas mesas, pero se come hasta de pie en la calle.  También es famosa su tortilla de patata: sólo hace una al día ¡y vuela!

Restaurantes con estrella (Michelín)

En San Sebastián llevan a gala presumir de que de los siete restaurantes con tres estrellas Michelín (la máxima calificación) que hay en España, tres están en la ciudad. Si se le suma otros que cuenta con alguna menos, suman un total de 16 estrellas Michelín. “Donostia es una de las ciudades del mundo con mayor número de estrellas Michelín por metro cuadrado, sólo detrás de Kyoto (Japón), y muy por delante de ciudades como París o Lyon”, reza la web de Turismo de la capital guipuzcoana.

Akelarre –de Pedro Subijana–, Arzak –Elena es la cuarta generación al frente del restaurante y está considerada una de mejores cocineras del mundo–, Martín Berasategui (en Lasarte Oria) y Mugaritz –del chef Andoni Luis Adurizen en Errentería– son la Armada culinaria con tres estrellas cada uno, salvo el último que tiene dos.

Es obvio decir que la parte gastronómica con ricos platos y caldos quedará satisfecha –eso sí, prepara la cartera que el menú no baja de los 170 euros–, pero el comensal podrá, además, deleitar sus otros sentidos. En Mugaritz, por ejemplo, descubrirá un caserío entre robles centenarios; y las vistas del Akelarre, en Igeldo, son impresionantes. Con solo una estrella –que tampoco está nada mal– y otras vistas que quitan el hipo encontramos el Mirador del Ulla. Si no entras a comer, siempre puedes pasear por la zona.

Como cada año, el domingo de la semana de San Pedro, hacemos paella para la familia. Hoy con un coreano, un italiano y un canadiense!

Una foto publicada por AKELARRE (@akelarre_pedrosubijana) el

Vamos al mercado

Los mercados son unos lugares excelentes para conocer más de la gastronomía de un lugar –materia prima de verdad–, hacer turismo arquitectónico –suelen ser edificios singulares– y mezclarse con los lugareños. Todos los jueves por la tarde, en el Mercado San Martín –fundado en 1884 y totalmente remodelado en 2005– organizan gastropotes live: por 2,5 € te tomas un pintxo y una bebida y escuchas  un  concierto en directo- ¿Se puede pedir más?

Egunon! Sabíais que el café es bueno para combatir el calor? ☀️☀️☕️ @oldtowncafesespeciales #mercadosanmartin #donostia

Una foto publicada por MercadoSanMartin (@mercadosanmartin) el

Otra visita obligada es al Mercado de La Bretxa. Ubicado en la parte vieja de la ciudad, uno de los atractivos de este lugar  son los puestos de “las caseras” que se encuentran en el exterior. Allí podrás comprar verduras, flores o queso.

Pescados alMercado !!!! ?????

Una foto publicada por Mona (@moniqueduveau) el

¡Txotx!

Es el grito de sidrerías para probar la nueva cosecha.  Cuando lo escuchas, debes levantarte, coger tu vaso y acercarte a la kupela que en ese momento acaban de abrir para el disfrute de los comensales –reconocerás adónde ir porque se hace una ordenada y bulliciosa fila–. Las sidrerías son un lugar icónico en Guipúzcoa y aunque la temporada va desde la segunda mitad de enero hasta finales de abril, se puede degustar sidra embotellada todo el año. El menú clásico: una buena tortilla de bacalao, unos txuletones (mejor si son autóctonos) y de postre, queso con nueces y membrillo. Y todo, claro está, regado con sidra.

Txotx!!

Una foto publicada por Aitortxu (@quidproquo81) el

Así que si no te importa salir de la ciudad, te recomendamos un par cerca de San Sebastián. En, Astigarraga, llamada también la capital de la sidra vasca, allí encontrarás  la sidrería Gartziategi, considerada una de las más antiguas del lugar –data del siglo XVI–. Y en Aduna,  Zabala, otra sidrería que cuenta con más de 200 años de tradición. Ambas tienen la mejor puntuación en la web sagardotegi.EU. Conviene reservar y no presentarse así, de sopetón.

Para los más golosos

Un dulce siempre apetece. Puede ser un capricho matutino o una buena merienda y, sin duda, es el mejor cierre para este artículo. A la espalda del Ayuntamiento y antes de adentrarse en la parte Vieja, encontramos un templo para los más golosos: la pastelería Oiartzun (C/Igentea 2). Un local propiedad de la familia desde 1972 cuyo secreto reside en las materias primas y en el obrador propio. Aquí podremos saborear todo tipo de pastelitos, helados, sorbetes y bombones. Olvídate de la dieta y prueba los croissants, los petisús, el pastel vasco,  los petifours de chocolate, la gosua o los rellenos de Bergara.

Pastelitos #pasteleria #pasteles #donostia #sansebastian #dulce #postre

Una foto publicada por Pasteleria Oiartzun (@laesquinaoiartzun) el

Y un sitio que se ha puesto de moda es The Loaf –tiene varios locales en Gros, Amara, Egia y Antiguo–, una panadería con masa madre que es tienda-obrador-bistró al mismo tiempo. ¿Pruebas?

•B R U N C H• Nuestra french toast caramelizada nos da la vida a estas horas? #brunch #frenchtoast #foodporn #yummy #theloaf #donostia

Una foto publicada por The Loaf Bakeries (@theloafbakeries) el

 

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No tengo alas pero me ecantaría. Contadora de historias, me gusta viajar no solo con la maleta sino con las palabras. Hago lo posible para tener los pies en el suelo y la mirada en el cielo. Soñar es gratis, divertido y gratificante.

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