Con la llegada del buen tiempo, llegan también las ganas de escuchar buena música en directo y al aire libre. Nuestros datos lo confirman: las reservas hoteleras para los primeros festivales de la primavera –SOS 4.8, Primavera Sound y Sónar- se han multiplicado por tres en 2013. La música, en todos sus estilos, se ha convertido en el mejor reclamo para los jóvenes, que esta primavera organizan sus viajes atraídos por los ritmos del pop, indie, house, rock, techno, dance, electro, funk, minimal, hip-hop…
Uno de los casos más llamativos es el del festival SOS 4.8, que se celebró los días 3 y 4 de mayo en Murcia, y que multiplicó por 5 el número de reservas respecto al año pasado. Además, el gasto medio por persona en la reserva hotelera se ha situado en 106 euros. Esto significa un aumento del 55% respecto del año 2012. Si nos alejamos un poco más en el tiempo y lo comparamos con 2011, las cifras son aún más contundentes: el gasto medio ha subido un 124%.
Viajes a buen ritmo.
Las perspectivas para el Primavera Sound, que tendrá lugar en Barcelona del 22 al 26 de mayo, también son muy buenas. A fecha de hoy, el gasto medio por persona asciende a 150 euros. Comparado con el año 2012, supone un incremento del 16%. Las búsquedas de vuelo y vuelo + hotel para la ciudad condal en esas fechas han aumentado un 25 y un 66% respectivamente en la última semana. Ha coincidido este aumento con la puesta a la venta de los abonos extras para los que en diciembre no pudieron comprar su entrada para el festival. Hasta el momento, las reservas se han incrementado respecto al año pasado un 114%.
En Barcelona también se celebrará del 13 al 15 de junio el festival de música electrónica Sónar. Por el momento, el número de reservas en Destinia.com se mantiene constante respecto a las mismas fechas de 2012. Sin embargo, lo que sí ha experimentado un ascenso considerable es el gasto medio. En 2013 cada persona se gastará 124 euros, un 67% más que en la pasada edición.
Destinia.com celebra desde el 13 de mayo y hasta el 31 de mayo un nuevo sorteo en colaboración con la aerolínea Swiss por el cual se rifarán dos billetes de avión de ida y vuelta a Suiza. Al igual que en anteriores sorteos, los participantes tendrán que acertar tres de las cinco cuestiones que se plantean en el Quiz e invitar a diez amigos a que participen (ver todas las condiciones). Es una oportunidad de oro para descubrir uno de los países turísticamente más discretos, pero al mismo tiempo con más secretos del mundo. Para empezar a abrir boca seleccionamos cinco ciudades suizas que no debes perderte si ganas el concurso de Swiss y Destinia:
Berna
Foto: Daniel Schwen, Wikimedia Commons (CC BY- SA 3.0).
La capital federal de Suiza no es una ciudad demasiado grande, como ocurre por lo general en este país tan montañoso. No obstante, en un espacio tan pequeño se concentran cosas de gran valor, como el casco viejo, que pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Allí se puede visitar, entre sus antiguas y encantadoras calles, la catedral, la torre del reloj (Zytgloggeturm) y las arcadas de la plaza, el ayuntamiento, el Palacio Federal de Suiza y los castillos de Bümpliz. Por otro lado, para apreciar las bonitas vistas de la ciudad desde un punto alto, lo mejor es acercarse hasta la colina Gurten, donde hay un mirador para contemplar toda Berna desde las alturas. Otra opción más es visitar el acogedor jardín de Rosengarten.
Ginebra
Foto: Nikolai Schwerg, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
Es muy famosa por ser la ciudad en que tiene su sede la Cruz Roja y también por albergar una de las sedes más importantes de la ONU (el llamado Palacio de las Naciones). Al igual que Berna, Ginebra tiene un interesante casco viejo en el que se puede fantasear con antiguos tiempos, aunque a diferencia de aquella no está incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. La catedral de St-Pierre es uno de los edificios más interesantes del casco antiguo, junto con el Monumento a los Reformadores, ya que la ciudad fue un importante centro de difusión del protestantismo calvinista. Para ir de compras, la zona más recomendada es el Quartier des Grottes. En el mes de agosto se celebra la Lake Parade, una fiesta techno que recuerda a la Love Parade de Berlín, aunque no tan multitudinaria. En Zúrich también se celebra otra parecida, la Street Parade.
Zúrich
Foto: Ikiwaner, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
Es la mayor ciudad de Suiza y su aeropuerto es uno de los principales hubs europeos por tráfico áereo, una circunstancia que permite que la gran mayoría de los visitantes entren al país a través de él. No es casualidad la importancia de Zúrich como nudo de comunicaciones, ya que se trata de uno de los mayores centros financieros y de negocios del mundo. La ciudad es hermosa y muy bien cuidada, aunque no tiene demasiados edificios históricos aparte de las catedrales de Grossmünster y Fraumünster. Entre los turistas es frecuente hacer dos cosas: montar en uno de los barcos que recorren el agradable lago de Zúrich y ascender en teleférico hasta el mirador Uetliber, desde el que se disfrutan unas excelentes vistas de la ciudad. En el mes de agosto se celebra por sus calles una de las raves más famosas de Europa: la Street Parade, a la que acuden en torno a un millón de personas cada año.
Basilea
Foto: Robert Hausmann, Wikimedia Commons (CC BY-SA 30).
Aunque es una ciudad que entre las guías de viaje no encuentra demasiada acogida, Basilea, por la que discurre el río Rin, es una ciudad que merece la pena visitar por dos motivos. El primero de ellos es su curiosa ciudad medieval que se conserva prácticamente intacta. El recorrido para conocer la ciudad puede comenzar en la plaza Marktplatz, donde está el Rathaus (ayuntamiento) y que alberga un mercado callejero en el que se venden productos frescos y otras cosas, o en la plaza Münsterplatz, donde se encuentra la «célebre» catedral románica de Basilea. El segundo de los motivos para visitar Basilea es sus importantes museos, entre los cuales destacan el Kunstmuseum, que alberga obras de artistas medievales y hasta la actualidad. Basilea también acoge uno de los carnavales más importantes de Europa, que algunos sitúan al nivel del de Venecia.
Lucerna
Foto: Ikiwaner, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
Algo menos conocida que las anteriores, Lucerna es sin embargo uno de los principales centros turísticos del país. La estampa más conocida de la ciudad es el Kapellbrücke (Puente de la Capilla), un puente de madera que se construyó en 1365 y que cruza el río Reuss. La ciudad se encuentra junto al lago de los Cuatro Cantones, que se puede recorrer en barco. Además de lo dicho, también merece la pena dar un paseo por el bien conservado casco viejo y detenerse a admirar lugares como el antiguo ayuntamiento, la muralla de la ciudad y el monumento al león de Lucerna, que se esculpió en el siglo XIX en una roca de la ciudad.
Cinco pequeños secretos de Suiza que no te pueden dejar indiferente. ¿A qué esperas para participar en el sorteo? Si ganas, recuerda reservar hotel en Suiza con una cierta antelación.
¿Quién no ha sentido tanta emoción como vértigo al acercarse a un acantilado y sentir palpitar su corazón mucho más deprisa de lo habitual? Las vistas suelen ser espectaculares y las sensaciones que se producen al estar tan cerca del borde rara vez pueden olvidarse. Muchos de los acantilados tienen un no sé qué que llama la atención y las vistas que se pueden apreciar tanto desde el mar como sobre el acantilado son realmente únicas. En Destinia.com hemos seleccionado 10 acantilados del mundo no aptos para personas que presenten algún problema cardiovascular.
Los acantilados del caboEnniberg, en Islas Feroe:
Enniberg. Foto de Erik Christensen, Wikimedia Commons.
Los 750 metros de altura que presentan los acantilados del cabo Enniberg no solamente se pueden contemplar desde arriba, sino también desde el mar, con los catamaranes que llegan hasta este punto de la isla de Viðoy. Algunos, acompañados por guías expertos, también escalan por la pared hasta la parte superior. Cerca de Enniberg se encuentra el pintoresco pueblo de Viðareiði.
Acantilados deBeinisvørð, en Islas Feroe:
Acantilados de Beinisvørð. Foto de Eileen Sandá, Wikimedia Commons.
Menos alto que el anterior, los acantilados de Beinisvørð son otro de los sitios más visitados de las Islas Feroe. Tienen una altura de 470 metros y se consideran el espíritu guardián del país.
Los acantilados deCroaghaun, Irlanda:
Acantilados de Croaghaun. Foto de Wikimedia Commons.
Al oeste de Irlanda, en el curioso condado de Mayo, hay una isla llamada Achill en la que se encuentra otro de los acantilados más impresionantes de Europa: el acantilado de Croaghaun, que tiene 688 metros de altura. Solamente se puede ascender a pie al punto más alto, un paseo que realmente merece la pena gracias a las increíbles vistas que se aprecian desde él. Otra opción es admirar su tamaño desde un barco, pues hay empresas locales que conducen a los turistas hasta allí.
Acantilados deMoher, en Irlanda:
Acantilados de Moher. Foto de Danny Burke, Wikimedia Commons.
Los acantilados de Moher, también en Irlanda, son uno de los lugares más turísticos del país. Presentan una imagen espectacular pues sus 390 metros de altura están cortados a pico y son frecuentes las brumas. Además, a lo largo de la costa hay viejas torres de defensa ya muy derruidas que les dan un toque aún más fantasmal.
Los acantilados deVixía Herbeira, Galicia:
Vixía Herbeira. Foto de Ramon Piñeiro (Flickr), Wikimedia Commons.
Mucho más cerca que los anteriores, los acantilados de Vixía Herbeira no hacen sino confirmar el tópico de la excesiva naturaleza gallega. Se encuentran cerca del municipio de Cedeira (A Coruña), que tiene una interesante playa de fina arena. La altura máxima de estos acantilados asciende a 621 metros, lo que quiere decir que son los más altos de Europa continental.
Acantilados de Los Gigantes, en Tenerife:
Foto de Porao, Wikimedia Commons.
Según las leyendas de los guanches de Tenerife, lo que se conoce hoy como los acantilados de Los Gigantes eran llamados antiguamente «la muralla del infierno». La imagen es espectacular: más y más acantilados cuya altura oscila entre los 300 y los 600 metros en una caída prácticamente vertical.
El acantilado dePreikestolen, en Noruega:
Preikestolen. Foto de Wikimedia Commons.
Muchos de nuestros lectores conocerán de sobra el acantilado de Preikestolen, ya que es una de las estampas turísticas de Noruega más conocidas y uno de sus puntos turísticos más importantes: ¡Unas 80.000 personas visitan este lugar cada año! La altura de este acantilado es de 604 metros y su nombre «Preikestolen» significa «púlpito». Se encuentra no muy lejos de las ciudades de Bergen y Stavanger.
Acantilados de Zuytdorp, en Australia:
Foto de Kevin (Flickr), Wikimedia Commons.
No son los más altos de esta colección de acantilados, aunque sí pueden ser los más extensos del mundo. Los acantilados de Zuytdorp, que se encuentran en la costa occidental de Australia, se prolongan a lo largo de 150 kilómetros de costa y presentan una altura máxima de 230 metros. Aunque están en Australia, el nombre de los acantilados, Zuytdorp, es holandés y procede de un barco comercial de dicha nacionalidad que naufragó en ellos hacia 1712.
Acantilados de Bight Marine Park, en Australia:
Foto de Nachoman-au, Wikimedia Commons.
Los acantilados de Bight Marine Park se encuentran en el interior del Great Australian Bight Marine Park, cerca de Adelaide (Australia). Están formados por piedra de tipo caliza, muy erosionable por los elementos.
Acantilados de Étretat, en Francia:
El famoso «ojo de aguja» de los acantilados de Étretat. Foto de Urban, W. Commons.
El célebre pintor francés Claude Monet inmortalizó los acantilados de Étretat en su cuadro Étretat, l’aiguille et la falaise, que data de 1885. Los acantilados tienen un característico color blanco que recuerda a los famosos acantilados de Dover, y tienen algunas formas curiosas como tres arcos de piedra que se parecen a los de la playa de las Catedrales, en Galicia.
Destinia.com está celebrando un concurso (entre el 22 de abril y el 10 de mayo) en su perfil de Facebook en el que se sortean dos billetes de avión (ver condiciones) a Washington D.C., la capital de Estados Unidos. Si tienes intención de ganar y piensas pasar más de una semana al otro lado del charco —lo fundamental de la ciudad puede verse en 4 o 5 días: ver 10 sitios de Washington que no puedes perderte—, existe la opción de visitar otros destinos de EE.UU., exprimiendo así el viaje un poco más. Por eso, os sugerimos cinco lugares relativamente cercanos a Washington D.C. que se pueden tener en cuenta para visitar una vez allí:
Monte Vernon: a unos 20 km al sur de Washington se encuentra la antigua casa de George Washington, el primer presidente de Estados Unidos. Se trata de una mansión colonial del siglo XVIII en la que se puede descubrir el estilo de vida de la gente de la época y conocer algunas curiosidades de la vida de este personaje histórico, como su dentadura postiza hecha de madera.
Mansión de George Washington. Foto: baldeaglebluff, Flickr (CC BY-SA 2.0).
Chesapeake and Ohio Canal National Historical Park: a una media hora al noroeste de Washington se encuentra este precioso entorno natural que discurre a lo largo del río Potomac. El nombre alude al canal de Chesapeake y Ohio, que se construyó entre 1828 y 1850 y que servía para conducir carbón desde las minas de los montes Allegheny hasta Washington D.C. En la actualidad aún se conservan bastantes almacenes y otros edificios de la época, motivo por el cual lleva el apellido de «historical». Uno de los puntos más visitados es el Great Falls Park, así llamado por las caudalosas cataratas que hace allí el río Potomac.
El Chesapeake and Ohio Canal National Historical Park es un lugar perfecto para zambullirse en la naturaleza norteamericana.
Baltimore: se trata de un importante destino turístico dentro del estado de Maryland. El corazón de la ciudad es el Inner Harbor donde se puede comer o ir de compras, así como descubrir los barcos históricos que hay allí atracados, como el USS Constellation, el acuario de la ciudad o el American Visionary Arts Museum. Pero Baltimore también tiene una gran historia, como reflejan el Fuerte McHenry o el histórico barrio marítimo de Fells Point, y no solamente los típicos rascacielos estadounidenses. Desde Washington hay trenes de la compañía Amtrak que llegan hasta la céntrica Penn Station de Baltimore.
Inner Harbor. Foto: G. Edward Johnson, http://EdwardJohnson.com/ (CC BY 3.0).
Charlottesville: hay varios puntos de interés que se pueden visitar, como el campus de la Universidad de Virginia, Monticello —la antigua casa de Thomas Jefferson (tercer presidente de EE.UU.)— o el barrio peatonal de Downtown Mall, que también es una interesante zona para ir de compras. Al igual que sucede con Baltimore, se puede llegar a Charlottesville en tren desde Washington, a la estación de West Main Street con la compañía Amtrak
Mansión de Monticello. Foto: Queerbubbles, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
Nueva York: la Gran Manzana está mucho más lejos que los otros destinos indicados, ya que queda a unos 400 km de distancia desde Washington. Sin embargo, Amtrak llega a New York justo en la Penn Station, en la céntrica Madison Square Garden. Este es un detalle importante, ya que lugares como Central Park, Times Square, Wall Street o el Soho están a un tiro de piedra desde la estación. Quizá la mejor idea sea reservar una o más noches de hotel en Nueva York para poder disfrutar con calma de la Gran Manzana. New York, New York, imprescindible e inolvidable.
Foto: Ed Yourdon, Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).
Estas son las cinco ideas que os proponemos para aprovechar al máximo el salto del charco y conocer otros interesantes lugares de EE.UU. ¡Mucha suerte a todos los participantes y esperamos que nos contéis vuestras experiencias!
El concurso que Destinia.com está celebrando en su perfil de Facebook tiene como premio (ver condiciones) dos billetes de avión por cortesía de Brussels Airlines a la capital de Estados Unidos, Washington D. C., más conocida como Washington a secas. La ciudad conforma en sí misma una entidad autónoma dependiente del Gobierno, aunque no se considera como uno de los 50 estados del país. Está rodeada por los estados de Virginia y Maryland y su superficie no llega a los 200 km², por lo que mucha gente la define como una ciudad para andar, pues es fácil y rápido moverse a pie entre unos lugares y otros. Además, la mayoría de los puntos de interés de la ciudad, y al mismo tiempo los símbolos más representativos del país, se encuentran en la conocida National Mall, una enorme explanada con lagos y espejos de agua.
Si vas a participar en el concurso y aún no conoces esta ciudad estadounidense, aquí te indicamos diez sitios que no te puedes perder. Se puede descargar aquí el mapa oficial del National Mall, en el que se aprecia el complejo con todo detalle.
1. La Casa Blanca: es el lugar en el que vive el presidente de Estados Unidos, aunque no es recomendable detenerse demasiado a mirarlo por las exigentes normas de seguridad del país, sí se puede contemplar mientras se pasa de largo.
2. El Capitolio y la Corte Suprema: el Capitolio es uno de los edificios más veces destruido en el cine, aunque afortunadamente solo en la ficción. Acoge las dos cámaras del congreso y es una de las estampas más famosas de EE.UU. Se encuentra al este del National Mall. Al este del Capitolio, es decir, detrás de él, se encuentra otro de los edificios emblemáticos de Washington: la Corte Suprema de Justicia.
3. El obelisco dedicado a George Washington: el primer presidente de EE.UU. ocupa un lugar preeminente en el imaginario colectivo estadounidense. El tamaño de este obelisco de mármol y granito es muy elocuente en ese sentido, con sus 170 metros altura. Entre 1884 y 1889 fue la estructura más alta del mundo, hasta que se construyó la torre Eiffel.
4. Los memoriales del National Mall: los más importantes y visitados son los memoriales del presidente Thomas Jefferson, que está alineado con la Casa Blanca y el obelisco Washington, y el memorial del presidente Abraham Lincoln, a quien se le recuerda por su papel en la Guerra de Secesión estadounidense (1861-1865). También existen otros memoriales a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea y la Guerra de Vietnam, y al también célebre Martin Luther King por su lucha por los derechos raciales.
5. Los museos Smithsonian: es una institución pública que aglutina un total de 19 museos de diversas disciplinas, todos ellos gratuitos. Uno de los más interesantes es la National Gallery of Art, que está dividida en dos edificios y que alberga unas valiosas colecciones pictóricas, y justo enfrente se encuentra otro de los museos más interesantes: el National Air and Space Museum, que conserva la mayor colección de aviones y aeronaves espaciales del mundo.
6. Copas y jazz en el barrio de Shaw: el barrio donde nació uno de los grandes del jazz, Duke Ellington, no podía renegar de sus raíces musicales y en la actualidad alberga numerosos bares en los que se puede escuchar jazz en directo, especialmente en la calle U Street Corridor, que también es un lugar de moda para ir de shopping. Shaw también se conoce como Little Ethiopia por la cantidad de restaurantes etíopes que hay allí.
7. El ambiente chic de Dupont Circle: es uno de los barrios más caros de Washington, pero sin duda el más trendy de todos y donde más restaurantes hay por kilómetro cuadrado. También se considera una de las zonas de ambiente LGTB de Washington, aunque reúne todo tipo de tendencias. Otras opciones más económicas pueden ser el cercano barrio de Shaw o el de Adams Morgan, al norte del anterior.
8. La Catedral Nacional: se trata de la sexta mayor iglesia del mundo, construida en estilo neogótico. En la torre noroeste de la catedral hay una gárgola que tiene el casco de Darth Vader, el famoso villano de la Guerra de las Galaxias.
9. Old Town Alexandria: fuera de lo que es estrictamente la ciudad de Washington se encuentra Alexandria, una ciudad que conserva un casco viejo interesante. Es interesante conocerla después de haber conocido todos los grandes sitios de interés del National Mall.
10. Cementerio de Arlington: al igual que Alexandria, Arlington es una ciudad vecina a Washington que tiene algunos puntos de interés que se pueden visitar. Uno de ellos es el famoso cementerio de Arlington, junto al río Potomac, que separa Washington de Arlington, y que es un antiguo cementerio militar donde están enterrados los caídos en las distintas guerras que ha librado el país.
Y falta algo… Diez cosas que hacer, dos billetes de avión y… ¡Ah! ¡Y el hotel! Un hotel en Washington no puede ser caro, si se reserva con tiempo. Sólo queda conocer al ganador del concurso y tachar el destino en la lista.
La semana pasada publicamos la primera parte de 14 lugares de España con un encanto especial, en la cual incluíamos siete sitios tan admirables como la Ciudad Encantada de Cuenca, el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, o Las Médulas de León. En realidad eran los siete primeros argumentos que esgrimíamos en Destinia.com para demostrar que no es necesario viajar hasta la otra parte del mundo para disfrutar de lugares con un encanto especial. Muchas veces estaban más cerca de lo habíamos pensado, pero no los tenemos presentes porque los consideramos muy próximos, muy familiares, casi desgastados. Son esos mismos lugares que los extranjeros, víctimas de la misma sensación, encuentran en España.
Y, como lo prometido es deuda, hoy presentamos los otros siete argumentos para completar esta serie de posts titulada «14 lugares de España con un encanto especial». Estos son:
8. Parque Nacional de Aigüestortes, Cataluña:
Foto: Josep Borrut, Wikimedia Commons.
El Parque Nacional de Aigüestortes está compuesto por paisajes de alta montaña que contrastan fuertemente con la imagen general que se tiene del país. Con un parecido entre los fiordos de Noruega y los Alpes, este parque se ha convertido en un lugar idóneo para la práctica del senderismo entre lagos y montañas que quitan aliento, y pueblitos que esconden pequeñas joyas del románico. Existe un servicio de todoterreno que deja a los interesados al inicio de las diferentes rutas. En invierno, se puede practicar el esquí en la famosa estación de Boí Taüll.
9. Parque Nacional Tablas de Daimiel, Ciudad Real:
Estampa de Las Tablas de Daimiel, en Ciudad Real. Tomada de Wikimedia Commons.
A menudo muy similares a las grandes llanuras del oeste norteamericano, las Tablas de Daimiel son básicamente un humedal que se extiende a lo largo de unas 2.000 hectáreas. Es un paisaje único en España y un lugar de refugio para una gran cantidad de aves migratorias como la garza imperial. La Unesco calificó el parque como Reserva de la Biosfera y, a pesar de las dificultades sufridas en los últimos por la desecación de tierras, el estado actual es bueno.
10. Parque Natural de Somiedo, Picos de Europa, Asturias:
Foto: Balasturias, Wikimedia Commons
Si Peter Jackson hubiese decidido rodar El señor de los anillos en el mismo país donde compró los anillos y las armas, o sea España (en Toledo), hubiera tenido un gran problema para decidir las localizaciones para el rodaje entre tantas y variadas opciones. Una de ellas era el Parque Natural de Somiedo, cuyos paisajes nada tienen que envidiar a los de Nueva Zelanda. Los lagos, las casas tradicionales (teitos), la abrupta orografía y la variada fauna salvaje, que incluye osos y lobos, hacen de Somiedo un entorno casi fantástico donde en un descuido quizá nos crucemos con algún hobbit, ¿quién sabe?
11. Playa del Silencio, Asturias:
Foto: machbel, Flickr (CC BY-NC-SA 2.0).
Una tranquila playa asturiana de guijarros que aparece de repente entre acantilados y barrancos cortados a pico. Así es la playa del Silencio, que se encuentra muy cerca de la pequeña localidad asturiana de Castañeras, en Cudillero. Por el momento no es una playa masificada, lo que la permite conservar todo el encanto que sugiere su nombre y disfrutar de lo curioso de sus formas.
12. Playa de las Catedrales, Galicia:
Foto: AndyRobertsPhotos, Flickr (CC BY 2.0).
La veleidosa naturaleza tiene en Galicia uno de sus escenarios predilectos para realizar toda clase de caprichos paisajísticos. La insólita playa de las Catedrales, en Ribadeo (Lugo), se podría considerar su capricho más barroco: contiene diversos arcos de piedra naturales a los que solamente se puede acceder durante la bajamar, algunas cuevas excavadas en la roca y hasta laberínticos pasillos de arena entre enormes bloques de piedra. A pesar del entorno rocoso, la playa es de fina y suave arena. En resumen, un lugar encantado para una tierra encantada poblada por meigas.
13. Río Tinto, Huelva:
Foto: bonus1up, Flickr (CC BY 2.0).
La cuenca del río Tinto, en Huelva, podría presentarse como un pedacito de Marte en la Tierra por sus paisajes rojizos, unos paisajes encantados de los que no se pueden encontrar paralelos en este Planeta. La coloración de las tierras y del río, cuyas aguas también adquieren un tinte rojizo, proviene de la oxidación de metales como el hierro a causa de ciertas bacterias procariotas llamadas arqueas. Hasta la NASA llegó a considerar este hábitat como un entorno en el cual estudiar las posibles similitudes con Marte.
14. Torcal de Antequera, Málaga:
Foto: Ian mckenzie, Wikimedia Commons.
Otro paisaje que parece de otro planeta por sus caprichosas formas es el Torcal de Antequera, que está formado por rocas kársticas. Este tipo de rocas es muy fácilmente erosionable por los elementos, por lo que las formas que adoptan las piedras a menudo recuerdan a objetos reales. Algunas de las más conocidas son el Tornillo, el Ataúd o el Dado, por la similitud que guardan rocas con estos objetos.
¿Te los vas a perder o has estado ya? Cuéntanos y, si crees que puedes añadir otros destinos con un encanto especial a la lista de lugares de España que hemos creado, comenta y explícanos por qué piensas que deberían incluirse.
Tan a menudo creemos que lo mejor se encuentra lejos de nosotros mismos, que no nos damos cuenta de que a la vuelta de la esquina hay cosas increíbles, cosas que ni sospechábamos que existieran. A los viajeros más empedernidos les sucede frecuentemente. Miran muy lejos de casa en la creencia de que es allí donde descubrirán lo más maravilloso del Planeta y, sin embargo, mucho más cerca de lo que piensan, abundan los lugares con un encanto especial. Son esos mismos lugares que los extranjeros, cayendo en el mismo error que nosotros, quieren conocer del mundo y que se encuentran en España. Nosotros simplemente los descartamos porque creemos que no nos van a sorprender.
A pesar de todo, en Destinia.com hemos encontrado 14 argumentos para que los viajeros españoles cambien de opinión y se animen a descubrir los maravillosos rincones que atesora nuestro país. Estos son los primeros 7 lugares de España con un encanto especial:
1. Bárdenas Reales, Navarra:
Foto: flipao, Flickr (CC BY-SA 2.0).
¿Un paisaje que recuerda los desiertos del lejano oeste en Navarra? Sí, son las Bárdenas Reales, ubicadas en el sureste de la provincia. Las curiosas formas que adopta el paisaje es producto de la prolongada erosión de los materiales autóctonos, que son arcilla, yeso y arenisca. Para sumar aún más ambiente del lejano oeste a las Bárdenas, se sabe que a lo largo de la historia fue refugio para forajidos y bandidos como el famoso Sanchicorrota, que vivió durante el siglo XV.
2. Ciudad Encantada, Cuenca:
El Tormo Alto, la estampa más conocida de la Ciudad Encantada.
La Ciudad Encantada de Cuenca es hija de los días caprichosos de la naturaleza. Se trata de un paisaje de piedra caliza (fácilmente erosionable por los elementos) y pinares en el que las piedras han adoptado extrañas formas que recuerdan a cosas reales. Algunas de las rocas más famosas son el Tormo Alto, los Barcos, el Convento, la Tortuga o el Mar de Piedra. La Ciudad Encantada es Monumento Natural desde 1929.
3. Cuevas del Drach, Mallorca:
Foto: no, Flickr (CC BY 2.0).
Las cuevas del Drach ostentan desde 1988 la denominación de Bien de Interés Cultural y es uno de las atracciones turísticas más visitadas de Mallorca. Están compuestas por cuatro cuevas (Cueva Negra, Cueva Blanca, Cueva de Luis Salvador y Cueva de los Franceses) y contiene un lago subterráneo, el lago Martel, en el que se celebran conciertos de 10 minutos.
4. Las Médulas, León:
Foto: Rafael Ibáñez Fernández, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
Si no fuese por la vegetación que rodea a este curioso entorno paisajístico, habría quien diría que se trata de un lugar propio de Marte. A pesar de tratarse de un curioso paisaje, buena parte de su configuración se debe a la acción del hombre, ya que era una explotación de oro romana: de hecho hay quien afirma que se trata de la mayor mina de oro abierta del Imperio Romano. Desde 1997, las Médulas forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
5. Parque Nacional de las Islas Atlánticas, Galicia:
Foto: mariosp, Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).
Este peculiar parque nacional gallego está formado por las islas Cíes, la isla de Ons, la isla de Sálvora y la isla de Cortegada. Es uno de los parques más visitados en España y todas las islas tienen excelentes playas en el lado este e impresionantes acantilados de roca en el lado oeste. Se puede acampar en las islas Cíes y en la de Ons para pasar la noche, pero hay un aforo limitado por lo que es necesario asegurarse de esto antes de ir.
6. Parque Nacional y Natural de Doñana, Andalucía:
Foto: TeamGeist, Flickr (CC BY-SA 2-0).
El parque de Doñana se encuentra en la orilla derecha del río Guadalquivir y es famoso por la gran cantidad de paisajes diferentes que contiene: desde lagunas a playas, pasando por terrenos que parecen sabanas. Además, Doñana es uno de los refugios naturales más importantes de aves acuáticas de Europa y forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1994.
7. Parque Natural de Tamadaba y Agaete, Gran Canaria:
El fenómeno metereológico conocido como «cascada de nubes» es relativamente frecuente en el Parque Natural de Tamadaba y Valle de Agaete. Foto: hermenpaca, Flickr (CC BY-SA 2.0)
El Parque Natural de Tamadaba y Valle de Agaete es conocido especialmente por su peculiar orografía, sus repentinos desniveles y numerosos riscos. El parque está formado por una empinadísima pendiente que va desde el monte Tamadaba hasta el océano Atlántico. Esta configuración geográfica propicia un fenómeno natural precioso que todo el mundo debería conocer: las cascadas de nubes, como la de la foto.
Si los primeros de los 14 lugares de España con un encanto especial no son suficiente argumento para convenceros, tenemos otros 7 preparados para la próxima semana. ¿Te los vas a perder?
Del 13 al 15 de abril de 2013, los tailandeses celebrarán su tradicional Año Nuevo, el Songkran. Darán la bienvenida al año 2556 de su calendario con las celebraciones más famosas del sureste asiático, ya que el Año Nuevo tailandés atrae a miles de turistas que desean disfrutar de una experiencia que contagia la alegría propia del «país de la eterna sonrisa». Porque así de elocuente es el alias de la increíble Tailandia: el «país de la eterna sonrisa». Sin embargo, a pesar del aspecto tan festivo del Songkran, también hay que ser consciente de que es una importante celebración religiosa y que se realizan muchas actividades en los wats —templos— budistas de todo el país, como la limpieza de las estatuas de Buda con agua, la decoración de los templos o las ofrendas a los monjes. Es decir, como casi todos los festejos culturales tradicionales, el Songkran tiene un lado serio y otro sonriente, divertido, desenfadado.
Para la mayoría de los extranjeros que han disfrutado del Songkran, se trata de una oportunidad única para empaparse de lo que se conoce como thainess, es decir, la forma de ser del pueblo tailandés, su idiosincrasia y modo de vida. La fotografía más popular del Año Nuevo tailandés es la famosa Fiesta del Agua, que consiste en que todo el mundo por las calles trata de echar agua a los demás, o bien con recipientes como vasos o latas o bien, como viene ocurriendo durante los últimos años, con pistolas de agua. La tradición comenzó porque, antiguamente, los tailandeses cogían agua consagrada en los templos para tirársela a los demás en un acto que equivale a un deseo de buena suerte. Lo cierto es que el calor que suele hacer durante los días de fiesta del Songkran convierte a las batallas de agua callejeras en un perfecto alivio. Quizá por eso lograron tanto arraigo.
Aunque los extranjeros se toman el Songkran como un evento festivo en el que pasar unas vacaciones en un entorno exótico, para los tailandeses son unos instantes de cierta seriedad, momentos que permiten reforzar las relaciones familiares, y hasta se realizan rituales para honrar a los ancestros. Además, también se honra a los ancianos, aunque no pertenezcan a la familia, vertiendo agua en sus manos. Es una señal de aprecio y respeto. Por otro lado, como sucede también en Occidente, los tailandeses aprovechan la llegada del Songkran para formular sus propósitos de Año Nuevo.
Si planeas viajar a Tailandia para disfrutar del increíble Songkran, hay que tener en cuenta que las celebraciones con más renombre se realizan en general en las ciudades más grandes. Así, el festival Songkran de Bangkok es especialmente famoso por sus festejos religiosos en los templos de Wat Phra Singh y en Wat Pho, así como en Sanam Luang; o el festival de Chiang Mai, al norte del país, donde se organiza uno de los mayores festejos del Songkran, con una gran variedad de actividades, como desfiles y espectáculos. Otros lugares en los que se puede disfrutar de interesantes festejos de Songkran son Mueang, Prah Pradaeng, Khon Kaen y Phuket, en el «lejano sur».
Hay muchas atracciones en todo el Planeta, pero solamente unas cuentas son las que generan más comentarios entre los viajeros del mundo. La web Tripadvisor publica eventualmente un ranking de aquellas atracciones turísticas que generan más comentarios entre sus propios usuarios. En Destinia.com, hemos cribado entre las atracciones de su ranking para escoger las que consideramos las 10 atracciones turísticas que despiertan más interés entre los turistas de todo el mundo. ¿Estás de acuerdo? ¿Con cuál de ellas te quedas?
Table Mountain, Sudáfrica:
La montaña de la Mesa, o Table Mountain, es el emblema de Ciudad del Cabo y uno de los mejores sitios para contemplar la ciudad. La mayoría de los viajeros afirman que subir en el funicular que conduce a la cima de Table Mountain es la experiencia más emocionante por la altura que alcanza y por las estupendas vistas de 360 grados. En 2011, la montaña de la Mesa se incluyó entre las siete maravillas naturales del mundo.
Jardín Majorelle, Marruecos:
Foto: Tipiac, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
Un jardín con más de 300 especies de plantas en la árida Marrakech equivale a encontrar un oasis en el desierto. El lugar transmite paz y calma y es un verdadero deleite para los sentidos, tal y como había planeado su creador, el artista Jacques Majorelle, en 1924. La opinión de quienes lo conocen es unánime: «Precioso», «hermoso», «relajante». Se hizo realmente famoso cuando lo compró el diseñador Yves Saint Laurent en 1980 y le dio el aspecto que se puede disfrutar actualmente. La entrada cuesta unos 5 euros.
Angkor Wat, Camboya:
Foto: Bjørn Christian Tørrissen, Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).
Nadie se puede resistir al encanto y el enigma del templo Angkor Wat, ni de los alucinantes edificios que se encuentran en las proximidades. Esta maravilla se encuentra muy cerca de Siem Riep, una importante ciudad de Camboya, en un parque en el que se conserva una gran cantidad de ruinas de la vieja civilización jemer —hay tantas ruinas que es recomendable pasar allí más de 1 o 2 días—. Angkor Wat forma parte del conjunto de Angkor, que pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1992.
Reserva Marina de Hol Chan, Belice:
Foto: meg stewart, Flickr (CC BY-SA 2.0).
Belice es famoso por dos aspectos principalmente: la gran cantidad de ruinas de civilizaciones precolombinas y las increíbles reservas marinas de cristalinas aguas. Entre estas últimas, una de las que más gustan es la Reserva Marina de Hol Chan, en la que se puede disfrutar de todo tipo de actividades acuáticas. Practicar snorkel es una de las más frecuentes, ya que se puede observar desde los famosos arrecifes de coral de Belice hasta varias especies de tiburones, tortugas y coloridos peces tropicales.
Torre Eiffel, Francia:
Foto: agaw.dilim, Flickr (CC-BY).
A pesar de las aproximadamente tres horas de cola y el precio de la entrada, la Torre Eiffel de París es uno de los monumentos más visitados del mundo. Merece la pena visitarla no solamente por el simbolismo que tiene, sino también porque las vistas de 360 grados que se pueden apreciar desde la parte alta son una experiencia sin la cual una visita a París puede dejarnos con la sensación de viaje incompleto.
Coliseo romano, Italia:
Foto: fernando garcía redondo, Flickr (CC BY).
Una construcción que tiene casi 2.000 años de antigüedad y que se considera una de las obras maestras de la arquitectura romana en la Ciudad Eterna reúne todos los requisitos para encantar a cualquier viajero. Un interés tan fuerte por un único monumento lógicamente trae inconvenientes como las largas colas, pero la opinión general no admite dudas: hay que ir una vez en la vida. El Coliseo forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1980.
Fuentes de Dubái, Emiratos Árabes Unidos:
Foto: Rokaszil, Wikimedia Commons (CC BY-SA).
Los viajeros no tienen ninguna duda a la hora de definir a las fuentes de Dubái y su coreografía de agua como un «espectáculo». En Oriente Próximo, todo lo que tenga que ver con el agua es muy valorado y, si se trata de Dubái, donde se tiende fácilmente al exceso, el resultado son las increíbles Fuentes de Dubái, que están iluminadas por más de 6.000 luces. Se encuentra en el centro de la ciudad y costó la friolera de 218 millones de dólares.
Central Park, Estados Unidos:
Foto: Ed Yourdon, Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).
El gran parque público de Nueva York, Central Park, es como un gran corazón que dinamiza la vida de los neoyorquinos. Se calcula que cada año unos 25 millones de turistas se acercan hasta Central Park para llenarse de la esencia de la gran metrópoli. Sin duda, una de las visitas imprescindibles e inolvidables de la Gran Manzana.
La extraña forma del morro más fotogénico de Río de Janeiro se encuentra entre los lugares preferidos por los viajeros de todo el mundo. Las vistas desde la montaña de Pan de Azúcar sólo se pueden calificar increíbles y emocionantes. Se puede ascender hasta la cima a través del teleférico que cariñosamente llaman los lugareños bondinho mientras se admira el curioso paisaje de la bahía de Río de Janeiro.
Bahía de Sidney, Australia:
Foto: Gaz, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
Si Australia y Sidney tuvieran un carnet de identidad, la foto que utilizarían sería la de la bahía de Sidney con el célebre Puente de la Bahía y el precioso edificio de la Ópera tras él. Todos coinciden en que visitar este lugar y hacerse unas fotos en él son dos cosas que no se pueden dejar de hacer si se visita está maravillosa ciudad de Australia. En 2007, la Unesco incluyó el Palacio de la Ópera de Sidney en la lista del Patrimonio de la Humanidad.
¿Has estado en alguno de estos lugares? ¿Coincides con las opiniones de los demás viajeros? ¿Cuál te gustaría conocer próximamente?
Ayer hablamos de los diez destinos preferidos por los españoles para viajar esta Semana Santa, en el capítulo de hoy pretendemos hablar de una serie de destinos, en algunos casos, no tan populares, pero con un rasgo en común: todos ellos son islas, la expresión más acabada de la fórmula de sol y playa. Y es que las islas, por el mero hecho de serlo, proporcionan en cierto modo una sensación de aislamiento que facilita notablemente ese cambio de chip que todos buscan cuando están dispuestos a disfrutar de unas buenas vacaciones. Y las vacaciones de Semana Santa tienen un atractivo especial: son la última escala importante hasta las ansiadas vacaciones de verano… ¿Dejarás escapar la oportunidad de cambiar el chip? —Si clicas en las fotos, descubrirás precios y otros detalles—.
Malta:
Foto de Felix König, W. Commons (CC SA-BY).
Según ciertas teorías, el nombre de Malta procedería de una palabra griega que significa miel, algo que describe muy bien la dulzura que desprenden sus tres islas: Malta, Gozo y Comino. Malta es un lugar pequeño pero que ofrece una gran cantidad de opciones, desde la fórmula de sol y playa hasta una gran cantidad de patrimonio producto de la gran cantidad de civilizaciones y culturas que han pasado por estas clásicas islas mediterráneas.
Isla Terceira (Islas Azores):
Bahía y casco viejo de Angra do Heroismo.
Se la ha definido varias veces como la tierra más divertida de las Azores, algo que se puede comprobar muy fácilmente en Semana Santa. La capital de la isla, Angra do Heroísmo, contiene uno de los conjuntos coloniales mejor conservados del mundo y por ello fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1989. Por ejemplo el castillo de São João Baptista es uno de los mayores construidos por los reyes españoles del siglo XVI, aunque existen otros muchos monumentos. Muy cerca de Angra, en la localidad de praia da Vitória, se encuentra la mayor playa de las Azores, la praia Grande.
Mallorca:
La playa del Arenal, Foto: Darkone, Wikimedia Commons (CC BY-SA).
Algunas cifras señalan que solamente en la temporada alta Mallorca recibe en torno a 8 millones de turistas procedentes de todas partes del mundo. Tantas personas no pueden estar equivocadas: Mallorca es una isla de espléndidos paisajes con playas y calas de ensueño y una gastronomía más que destacable. Además, la ciudad de Palma de Mallorca tiene un interesante casco antiguo en el que se puede disfrutar tanto del precioso patrimonio como de la intensa vida nocturna que se desarrolla en el paseo marítimo de Palma.
Circuito por Sicilia:
Viejo templo griego de la Concordia. Foto: pixelfehler, W. Commons (CC BY-SA).
En Sicilia no falta ningún ingrediente para pasar unas interesantes vacaciones de Semana Santa. No solamente se puede disfrutar de sus excelentes playas, sino también de una gran cantidad de ciudades que esconden un encanto especial: Palermo, Catania, Siracusa y Agrigento son los principales destinos de una isla en la que lo moderno y lo tradicional tienen espacio por igual. Existen algunos circuitos turísticos de varios días que permiten descubrir la esencia de esta vieja isla del Mediterráneo (clic en la foto para descubrir detalles y precios).
¿Cambiáis el chip y nos contáis qué tal si os gustó conocer alguna de estas islas?